El salteado es una de las técnicas de cocina más populares en la cocina casera japonesa.
Usar una pequeña cantidad de aceite para saltear verduras, carne o mariscos resalta sus sabores y texturas naturales de manera rápida y eficiente.
Los platos salteados japoneses son conocidos por su sencillez y sus sabores profundos y equilibrados.
El uso de salsa de soja, mirin y sake realza el umami de los ingredientes.
En comparación con los salteados chinos o de estilo occidental, los salteados japoneses tienden a usar menos aceite, lo que resulta en platos más ligeros y saludables.
Mientras que el salteado chino es típicamente a fuego alto y rápido, los salteados japoneses a menudo incluyen una cocción a fuego lento con caldo o condimentos, conocida como "itame-ni", para un sabor más suave.
Muchos platos también destacan las verduras de temporada, reflejando el aprecio culinario de Japón por la alimentación estacional.
Los platos salteados también son nutricionalmente ricos.
Como se cocinan rápidamente, retienen más vitaminas y minerales que otros métodos de cocción.
Además, combinar los ingredientes con aceite ayuda al cuerpo a absorber las vitaminas liposolubles.
Esto convierte al salteado en una opción conveniente y bien equilibrada para los días ocupados.
Esta receta presenta pollo dorado y berenjena suave y sedosa al vapor, cubiertos con un glaseado de jengibre y soja dulce y salado.
El pollo se reboza con abundante almidón de papa, lo que le da una textura suave y un hermoso glaseado de la salsa.
¡Perfecto con arroz!

10 minutos

coto
PERFIL
INGREDIENTES
PORCIONES 2
La receta original (1X) rinde 2 porciones
Al escalar la receta, las proporciones de algunos ingredientes pueden requerir pequeños ajustes. Ajuste según sea necesario y sazone al gusto.
- 10 1/2 oz muslo de pollo
- 2 berenjenas medianas
- A2 tsp. sake
- A2 tsp. salsa de soja
- A1 tsp. jengibre rallado (o pasta de jengibre)
- A3 tbsp. almidón de patata
- B1 1/2 tbsp. salsa de soja
- B1 1/2 tbsp. mirin
- B2 tsp. azúcar
- B1/2 tsp. jengibre rallado (o pasta de jengibre)
- B1 tbsp. aceite vegetal (para freír)
- B1–2 cdta. de aceite adicional, si es necesario (opcional)
INSTRUCCIONES
- 1
Corte la berenjena en trozos irregulares del tamaño de un bocado y remoje en agua salada (1 taza de agua + 1 cdta. de sal).

- 2
Corte el pollo en trozos del tamaño de un bocado. Colóquelo en una bolsa con cierre hermético con A (sake, salsa de soja, jengibre) y masajee para cubrir. Agregue almidón de patata y mezcle bien para cubrir uniformemente.

- 3
Caliente 1 cda. de aceite en una sartén a fuego medio. Coloque el pollo con la piel hacia abajo y cocine durante 3–4 minutos. Voltee, agregue la berenjena escurrida y revuelva para cubrir con aceite. Agregue 1–2 cdta. más de aceite si es necesario. Cubra y cocine al vapor durante 5 minutos a fuego medio-bajo.

- 4
Limpie el exceso de aceite con papel de cocina. Agregue B (salsa de soja, mirin, azúcar, jengibre) y cocine a fuego lento hasta que la salsa espese y cubra uniformemente los ingredientes.

ID de receta
158
Consejos y notas
・Para eliminar el amargor de la berenjena, remoje los trozos en 1 taza de agua mezclada con 1 cdta. de sal. Usar una bolsa con cierre hermético ayuda a mantener los trozos sumergidos.
・El remojo también ablanda la berenjena y evita que absorba demasiado aceite, lo que permite un resultado más ligero y saludable.
・Alternativamente, si no le importa omitir este paso, puede saltear la berenjena inmediatamente después de cortarla.
・Para una mejor textura, cocine la berenjena con la piel hacia abajo.
・Se conserva 3–4 días en el refrigerador.
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I’m a mom of one and a big food lover. I share easy-to-follow, foolproof recipes packed with nutrition, using only familiar ingredients and common seasonings. I also like to include handy tips that help save time in the kitchen. From quick microwave recipes to no-knife, no-stove dishes, I focus on meals that can be made quickly while still providing plenty of nutrition for my family. I believe in the happiness that comes from enjoying delicious food and the joy of seeing loved ones eat with a smile. My goal is to bring love-filled home cooking to tables where smiles overflow. I also record my recipes so that, one day, when my child grows up, they can always recreate the taste of their mother’s cooking.