Sin tiempo en la estufa. Alto en proteínas. Increíblemente tierno.
¡Sí, puedes preparar un acompañamiento japonés saludable y auténtico en solo 10 minutos!
Este sencillo acompañamiento está repleto de proteínas gracias a los filetes de pollo y pepinos crujientes y refrescantes. ¡Combínalos con aromáticas semillas de sésamo tostadas y no podrás soltar los palillos!

10 minutos

coto
PERFIL
INGREDIENTES
PORCIONES 2
La receta original (1X) rinde 2 porciones
Al escalar la receta, las proporciones de algunos ingredientes pueden requerir pequeños ajustes. Ajuste según sea necesario y sazone al gusto.
- 2 solomillos de pollo (120g/ 4.2 oz.)
- 1 pepino (100g/ 3.5oz.)
- 1tbsp sake
- 1tbsp ponzu
- 1tbsp semillas de sésamo blanco tostadas
- 1tsp salsa de soja
- 1tsp azúcar
- 1tsp aceite de sésamo
- una pizca de sal
INSTRUCCIONES
- 1
Retire los tendones de los solomillos de pollo, colóquelos en un recipiente apto para microondas y vierta el sake sobre ellos. Cubra con film transparente y cocine en el microondas a 500W durante 2 minutos y 30 segundos. Deje enfriar el pollo a temperatura ambiente y luego desmenúcelo.

- 2
Corte el pepino en rodajas finas, espolvoree con una pizca de sal y deje reposar 5 minutos. Exprima el exceso de humedad.

- 3
En un bol, mezcle el pollo, el pepino, el ponzu, las semillas de sésamo, la salsa de soja, el azúcar y el aceite de sésamo. Mezcle bien.

ID de receta
1211
Consejos y notas
El pollo seguirá cocinándose un poco con el calor residual, pero ponlo en el microondas un poco más si no está completamente cocido.
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I’m a mom of one and a big food lover. I share easy-to-follow, foolproof recipes packed with nutrition, using only familiar ingredients and common seasonings. I also like to include handy tips that help save time in the kitchen. From quick microwave recipes to no-knife, no-stove dishes, I focus on meals that can be made quickly while still providing plenty of nutrition for my family. I believe in the happiness that comes from enjoying delicious food and the joy of seeing loved ones eat with a smile. My goal is to bring love-filled home cooking to tables where smiles overflow. I also record my recipes so that, one day, when my child grows up, they can always recreate the taste of their mother’s cooking.