El okra, originaria del noreste de África, tiene una rica historia que se remonta al antiguo Egipto alrededor del siglo II a.C.
Fue introducida en Japón a finales del período Edo, pero su textura única y su sabor herbáceo inicialmente no lograron conquistar los paladares locales. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados japoneses que vivían de la tierra en el sudeste asiático llegaron a apreciar la resistencia y el valor nutritivo del okra. Al regresar a casa, ayudaron a popularizar su cultivo.
En las décadas de 1960 y 1970, el okra había ganado reconocimiento en Japón como una "verdura de resistencia", apreciada por sus nutrientes y su textura suave y resbaladiza. Hoy en día, es un alimento básico de la cocina japonesa de verano, disfrutado en ensaladas, sopas, tempura y más.
La característica suavidad del okra proviene de compuestos beneficiosos para la salud como la pectina y la mucina, que se sabe que favorecen la digestión, regulan el azúcar en sangre y reducen el colesterol. También es rico en calcio, hierro y vitamina C, perfecto para combatir el cansancio del verano.
Este plato presenta okra cruda envuelta en finas lonchas de cerdo, frita en sartén y cocinada a fuego lento en una salsa dulce y salada a base de soja. Disfruta del contraste entre el ligero crujido del okra y su acabado resbaladizo y tierno.

15 minutos

Etsuko Tamada
PERFIL
INGREDIENTES
PORCIONES 2
La receta original (1X) rinde 2 porciones
Al escalar la receta, las proporciones de algunos ingredientes pueden requerir pequeños ajustes. Ajuste según sea necesario y sazone al gusto.
- 10 okra entera
- 10 lonchas de paleta de cerdo cortadas finamente (si no está disponible, se puede sustituir por tocino)
- sal y pimienta, al gusto
- harina, según sea necesario
- 1 tsp. aceite vegetal
- A2 tbsp. salsa de soja
- A2 tbsp. sake
- A1/4 cup mirin
INSTRUCCIONES
Preparación
Frota el okra con sal, luego enjuaga bien con agua. Corta los tallos y las puntas marrones. Seca dando toquecitos con papel de cocina.
- 1
Sazona las lonchas de cerdo con sal y pimienta. Envuelve cada okra en una loncha de cerdo, dejando que ambos extremos del okra asomen para un acabado prolijo.

- 2
Reboza ligeramente el okra envuelto en harina. Calienta aceite vegetal en una sartén a fuego medio y coloca los rollitos de okra con la costura hacia abajo. Ruédalos para que se doren uniformemente. Una vez dorados, cubre con una tapa y cocina al vapor-fríe durante 3-4 minutos.

- 3
Limpia el exceso de grasa con papel de cocina. Añade los ingredientes de A (salsa de soja, sake, mirin) y cocina a fuego lento brevemente hasta que la salsa espese ligeramente.
ID de receta
117
Consejos y notas
Usar lonchas de cerdo muy finas (como las de shabu-shabu) acorta el tiempo de cocción y facilita que los niños las coman.
No es necesario escaldar el okra de antemano: envolverlo crudo realza su textura.
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"I am a food education instructor, photo stylist, and mother of three. In 2016, I launched the food education school Aozora Kitchen Ichikawa, where I have taught lessons to over 7,000 children. After working in marketing at a food manufacturer, I was inspired by my desire for children to experience a variety of foods from an early age. This led me to become an independent culinary expert and open Aozora Kitchen Ichikawa to support mothers struggling with picky eaters. My lessons—tailored to each child’s developmental stage—focus not only on cooking skills but also on developing listening and thinking abilities, as well as learning about nutrition and food culture in a fun way. For those who cannot attend in person, I created a fully supported online parent-child cooking program. This unique program combines cooking lessons with food education lectures, guidance on proper posture, optional chopstick training, and mental support for mothers. Even if a mother lacks confidence in cooking, this program helps children build lifelong healthy eating habits. My specialties include recipes children can help make, and nutritious, well-balanced dishes that busy families can easily prepare and that children will love. In addition to recipe development, I hold food education seminars to help children overcome a dislike of vegetables, run corporate cooking classes, write columns, and work in food photography. My strength lies in my comprehensive experience in the food manufacturing industry—from concept development and test cooking to sales negotiations and production line implementation. My motto: “To make mealtime a more enjoyable experience for everyone around the table!”"